DISCONTINUIDAD CUÁNTICA Y SINGULARIDADES FILOSOFICAS.


Discontinuidad cuántica: Cualquier ser o cosa, o un rayo de luz, no es algo linealmente continuo, es como una línea de puntos sin contacto entre unos y otros. Son cuantos de luz o paquetitos de energía que van seguidos pero separados. Eso es tan científicamente significativo, que continúa haciendo temblar al mundo científico y filosófico.

La concepción clásica de la física se vino abajo. Desaparecía la obligada conexión entre la causa y su efecto, ya no podía darse por supuesta...Que saliese hoy el sol no significaba que debería hacerlo necesariamente mañana, ni el mundo porqué continuar en su órbita, etc.
La evolución parecía no ser algo causal sino cosa del azar, mutaciones y probabilidades; es decir, de la estadística y la más completa incertidumbre. Así el materialismo tomo aparentemente gran impulso y la espiritualidad sufrió un gran contratiempo "científico"... El mundo no podía comprenderse ni enunciarse sino por la estadística. Einstein se revolvía, no podía aceptar que Dios jugase a los dados...pero sus colegas se encargaron de demostrarle que la mecánica cuántica no se equivocaba...y él sí...
¡Pues saben qué ?, Einstein sin comprenderlo del todo, tenía razón a medias y sus colegas también. Cosa que aún hoy no llegan a entender suficientemente la inmensa mayoría de físicos y filósofos occidentales, pues permanecen ofuscados en la dialéctica dualista de la realidad.

¿nde estaba la solución ?
El pensamiento o racionalidad es causalidad o continuidad; pero no simple paso (mecánico o sico) obligado de la causa al efecto; pues entre la causa y el efecto se da la discontinuidad cuántica; por lo cual no hay una conexión mecánica o continua-determinista... pero es que tampoco hay una desconexión causal total. La paradoja se soluciona en buena parte con la dialéctica hegeliana, veamos:
Es el espíritu( Energía del Vacío) quien llena el hueco o discontinuidad cuántica entre el objeto y el sujeto o entre un punto de luz y otro, sin coartar su libertad pero manteniendo la coherencia que a la vez los une, separa, unifica y diferencia. Ello es posible porque la estructura del vacío no es ni continua ni discontinua, ni causal ni no causal, ni algo ni nada, sino algo similar a lo que es un átomo fundamental (hidrógeno). Esta paradoja se soluciona con la tercera fuerza Hegeliana equivalente a la funcionalidad del neutrón, y es lo que casi ningún científico, religioso o filósofo occidental comprende adecuadamente. Tratemos de entenderlo viendo la estructura del átomo:
En el átomo tenemos la fuerza electrónica negativa y la positrónica positiva asociada al protón. El electrón representa necesariamente lo menos másico o más desestructurado y similar por tanto al azar. El protón representa lo más similar a la masa-materia = estructura o causalidad... Ambos conviven en el átomo sin desintegrarse, cosa singular por cuanto son contrarios y tienden a destruirse por contradictorios. Pero lo relevante es que no solo no se destruyen sino que dan el paso a ser complementarios y a crear algo que puede existir casi enternamente: átomo de hidrógeno, etc. Esta unión de las tres fuerzas: Azar, Causalidad y fuerza "neutralizante-modulante" representada por el neutrón (que en el átomo de hidrógeno está integrado en el protón) crean esa fuerza unificadora que no es ni azar ni causalidad sino algo similar pero diferente y coherente que por ello llamamos necesariamente comportamiento libre e inteligente...

Al hilo de lo dicho, se pueden comprender mucho mejor ciertas cuestiones complejas sobre el tiempo y el espacio: lo finito e infinito como las cosas concretas y seres concretos y el Ser infinito, etc. Comprendemos pues que:

(Pasado = finito = tesis) se funde con (Futuro = infinito = antítesis) y de tal fusión o intrínseca combinación de los extremos, surge el (Presente = Todo = ntesis continuamente emergente); con lo cual el Todo no es finito ni infinito sino algo similar pero diferente...

Dicho de otro modo, existe el pasado porque a la vez existe el futuro; de no ser así no podría existir nada ni se podría salvar la discontinuidad cuántica entre ellos ni entre sujeto - objeto. Ningún tiempo es posible sin los otros dos. Hay pues necesariamente tres tiempos en la dialéctica de la realidad. Pero no tres tiempos que se siguen consecutivamente, sino al unísono. Eso es lo que Hegel comprende y por ello, la tesis, antítesis y síntesis, no se resuelven mezclada o consecutivamente como en una concepción dualista.

Lo que llamamos razón, participa en un sentido profundo no dualístico de esa cuarta fuerza o "dimensión discontinua"; por ello la racionalidad salva el salto entre espíritu y materia.
La síntesis hegeliana no es la suma o mezcla de los contrarios sino la combinación intrínseca que hace emerger un valor diferente a los otros dos, veamos:

Causalidad = tesis y Azar = Antítesis.

Si los mezclamos simplemente no logramos mas que islas de causalidad y de azar sin solucionar la discontinuidad cuántica o dialéctica entre ellos, o el paso del sujeto al objeto, o el paso del pasado al futuro. Si por el contrario los combinamos o fusionamos atómicamente surge un ser coherente pero no caUsual ni azaroso o absurdo; surge un ser libre capaz de llenar libre o coherentemente la discontinuidad cuántica. Surge el hijo de los padres: del positivo y negativo, de lo femenino y masculino, de la tesis y la antítesis....De la religión , la filosofía y la ciencia...Se resuelve la síntesis no dualista sino triunitariamente. El misterio de la trinidad...de la que a su vez y actividad trinitaria emerge como expresión global un cuarto valor o dimensión o espacio-tiempo o infinita energía de vacío creativo que resuelve las paradojas...


Atentamente
Paulino María Iñigo

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